Ingredientes:
- Un cazo de leche amorosa con que la Madre Cabra alimenta a los siete cabritillos.
- Una cucharada de miel preparada con amor por la madre de Caperucita.
- 14 lágrimas (2 de cada uno de los enanitos que lloran por su querida
Blancanieves).
- 1 pelo del bigote del astuto Gato con botas.
- 1 cm de rabo escaldado de lobo que acecha a los tres cerditos.
Elaboración:
Para conseguir que el lobo se vuelva vegetariano se deberá realizar un
viaje por los mágicos cuentos de nuestra niñez y encontrar cada uno de los
ingredientes necesarios para poder conseguir el jarabe deseado. Solo si el
proceso se hace con mucho cuidado y una gran dosis de amor se conseguirá el
efecto que buscamos. He aquí el detalle del proceso:
Introducirse en el cuento del "Lobo
y los siete cabritillos" y conseguir un cazo de leche con que la Madre
Cabra alimenta con amor a sus hijos. Una vez obtenida la leche correr hasta la
casa de Caperucita y obtener una cucharada de la miel que su madre ha preparado
con ternura y amor para la abuelita enferma. Acto seguido, introducirse en otro
mágico cuento y dirigirse a los afligidos enanitos que lloran por Blancanieves
y conseguir de cada uno de ellos dos de sus milagrosas y bondadosas lágrimas,
que se depositarán cuidadosamente en un frasco de cristal. Cambiar nuevamente
de cuento para rogar al astuto Gato con Botas que, por amor a todas las
víctimas de los lobos feroces, arranque un pelo de su elegante bigote para
vuestra fantástica pócima. Finalmente introducirse en la casa del pequeño de
los "Tres cerditos", donde
el lobo, hambriento de carne fresca, saltó por la ventana y fue a parar al
caldero con el agua hirviendo. Salvar al lobo de morir escaldado para conseguir
cortarle tan solo un centímetro de su rabo, absolutamente imprescindible para
conseguir el efecto de vuestro mágico jarabe.
Un vez conseguidos todos los ingredientes, poner la leche a fuego lento
hasta que llegue al punto de ebullición. En este preciso momento, añadir el rabo de lobo y el pelo del
bigote del gato y dejar que hiervan solo diez segundos. Transcurridos estos
instantes, sacar la leche del fuego, añadirle la miel y remover con dulzura
durante medio minuto. Colar el jarabe y
dejar reposar durante 24 horas. El
efecto de la pócima dura tan solo cinco horas, durante las cuales se deberá
hacer un recorrido rápido por todos los cuentos donde haya lobos feroces
hambrientos y conseguir que tomen una
cuchara del jarabe milagroso. Mucha atención: antes de tomarlo es
imprescindible verter en él un par de las lágrimas de vuestro frasco de
cristal.
Para engañar a vuestros futuros lobos vegetarianos, mejor servir el
producto como salsa de un apetitoso muslo de ternera al que no se puedan
resistir. Observaréis que, tras el primer bocado, el lobo se alejará de la
comida confundido. Es el momento de darle un buena ración de verdura, que devorará
con muchísimo gusto. Si esto ocurre, !enhorabuena: ¡vuestra pócima de amor ha
funcionado!
Y por supuesto, seguid probando. A lo mejor encontráis nuevas pócimas para
brujas, madrastras y hermanastras
malvadas... Pero recordad, solo el amor es capaz de convertir el mal en bondad.